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La destrucción de tu propio hobby, o afición, por parte de la mala comunidad

Un mal uso de la palabra u opiniones radicales, están destruyendo lo que más apreciamos, los videojuegos y la industria.

Existen los conformistas y los inconformistas, como existen las malas comunidades de videojuego y las, por no decir buenas, coherentes y responsables. Vivimos en una época en la que cualquier persona puede dar su opinión sobre un tema concreto, aunque en muchas ocasiones disponga de poca información o esta esté manipulada de alguna forma. Esto se puede llevar a muchos ámbitos de la vida, pero aquí vamos a hablar del sector del videojuego.

Mal-Influir en la industria del videojuego

Llevamos unos cuantos años en los que hemos visto, en varias ocasiones, que una reacción fuerte de la comunidad de jugones puede cambiar: desde el final de un videojuego, Mass Effect 3, hasta la recepción de un título y que este sea un completo desastre, una vez más Mass Effect Andromeda. Ya vimos como el final de la primera trilogía no gustó, lo que llevó al estudio a realizar un DLC para introducir un epílogo, que al final tampoco gustó. O las animaciones faciales de Andromeda, que estaban por encima de la media de cualquier RPG, pero que le llevó a ser vilipendiado y parodiado, afectando a la recepción del juego. ¿Nadie se acuerda de las animaciones faciales de Skyrim o Fallout 4? Yo sí.

Pero no quiero introducirme en todos los casos que ha habido y por haber, sino más bien en las “bolas de nieve” que se generan con algunos títulos. Cualquier videojuego es criticable, dado que no existe el videojuego perfecto, y prácticamente todos tienen fallos, a veces muy evidentes, en cualquiera de sus apartados. Pero una visión de conjunto, y de forma global en todos sus apartados, es lo que marca una opinión sobre un videojuego. O al menos yo lo veo así.

Luego existen las opiniones con mala praxis, que son aquellas en las que se destaca solo lo malo, o lo menos bueno, repitiendo una y otra vez el fallo y hablando de ello en tu canal de YouTube, tu página de videojuegos, red social o cualquier otro medio. Estas palabras generan polémica, porque siempre habrá alguien que no defienda tu postura. La polémica siempre lleva a un mayor número de visitas, más notoriedad, y más clickbait. Cuando otro medio ve que esa crítica funciona, la utiliza para ganar unas cuantas visitas también.

Y luego están los “entendidos” que se quedan con esas palabras, las repiten una y otra vez en cualquier medio donde se defienda la postura contraria, como si fuera una opinión propia que se ha labrado el mismo. Destacando siempre los aspectos negativos de un título, pero nunca hablando del resto de apartados, o del videojuego en general, como producto completo. Es aquí cuando se genera esa “bola de nieve”, que en ocasiones es muy difícil parar o directamente imparable.

La críticas radicales

Llegados a este punto, es cuando empezamos a destruir nuestro propio hobby. Cuando las críticas llegan demasiado lejos, con opiniones extremistas, es cuando empiezan a influir en la recepción del videojuego, llegando a afectar a las ventas. Lo que parecen no saber estos gurús del inconformismo, es que si un videojuego no vende lo esperado, ese estudio de videojuegos puede verse afectado de tal forma, que deje de hacer videojuegos.

Entiendo que se critique aspectos que no convencen, o engaños de la propia industria que se llevan haciendo desde que el videojuego es un negocio, es decir, desde siempre. Pero lo que no podemos hacer es empecinarse con una idea, casi siempre partiendo de otra persona y no siendo propia, y defenderla hasta la extenuación. Porque al final generas una bola de nieve de dimensiones colosales, que no existe forma de pararla, y al final afecta al medio, a tu propio hobby y al futuro de un estudio o la industria.

Se consecuente con lo que dices, juega al videojuego en cuestión y esgrime una opinión propia. Lo de escuchar una crítica en un medio, sobre cualquier videojuego, y apropiarte de ella como si fuera tuya, para luego repetirla una y otra vez, y sin jugar al título que se está criticando, no sirve para absolutamente nada; sólo sirve para destruir tu hobby.

Siempre va ser mejor una crítica constructiva, con razonamientos lógicos y bien planteados, que una destructiva, que sólo sirve para eso, destruir.  Esto suena evidente, y lógico, pero algunos parecen no entender que los videojuegos son un negocio, un negocio que hay que alimentar con ventas y dinero, sino deja de ser un negocio y de desvanece. Juega y deja jugar.

Fuente | Algunos ejemplos de mala praxis

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