The Amazing Spider-Man, el trepa-muros en portátil

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Rare (1990)

Game Boy

Acción / Plataformas

Primera incursión del trepa-muros en la portátil de pantalla verde y de la mano de Rare.

Principios de los 90, la primera portátil de Nintendo en el mercado, consola que ni ellos mismos vaticinaron su monstruoso éxito de ventas. Nada mejor para atraer a toda la chiquillada a la que le habían regalado una “maquinita” de Nintendo, que desarrollar un juego de Spider-Man, uno de los héroes más queridos de Marvel.

A un servidor le había llegado la Game Boy por Navidad, junto a Tetris. En esos días de vacaciones navideñas no demandaba otro juego más que Tetris, ya que otorgaba miles de horas de juego, al que esto escribe y a toda la familia. Pero llegado los reyes, un nuevo juego llegó a mis manos, The Amazing Spider-Man. La cantidad de cosas que pasaron por mi cabeza cuando pude ver aquella caja roja, con ese imponente Spider-Man en portada, fueron dignas de mi imaginación infantil, que por suerte aún no he perdido. Muchas de ellas se vieron cumplidas en el juego y otras no tanto.

No voy a decir que este cartucho, al que le tengo un cariño monumental, me decepcionara; para nada. El juego era divertido, lleno de posibilidades y situaciones, que no lo hacía monótono. Esos enemigos que caían del cielo en la segunda fase, cuál ángeles, con los brazos abiertos y que no sabía de dónde venían, no se me olvidan. Pero amigo, para un niño con 10 años aquel juego se le antojaba un tanto difícil (las dos continuaciones que te daban, no eran suficientes).

Tanto que tenía un enemigo acérrimo, un némesis, aquel monstruo que no te deja continuar y era Scorpion, el Final Boss de la tercera fase. Admito que alguna vez conseguí llegar a Doctor Octopus, dos pantalla más adelante, pero ese día debía estar inspirado, porque fue una primera y única vez. Aunque también es cierto, que Scorpion no era solo el problema, mucho tenía que ver aquella fase encima del tren, y los millones de murciélagos, sucesos que acababan con mis posibilidades. Nunca llegué a ver ese Venom como enemigo final.

Tenemos un lanzador de redes, que sirve para dañar a los enemigos y para balancearse por la pantalla si hacemos un doble salto. Pero este es limitado y podremos conseguir rellenar el indicador, recogiendo ítems para ello, incluso tener varias cápsulas de redes para gastar. Curioso que Spider-Man sea un come hamburguesas en este juego, pues es con ellas, con lo que recuperaremos vida.

No puede faltar los niveles donde usaremos el sentido arácnido y la capacidad de trepar muros, aquí como una subfases, en las que seremos atacados por todo tipo de cosas. Desde macetas que caen, mosquitos gigantes u objetos que lanzan desde las ventanas, gente indeseada y que odia a Spider-Man. Por suerte podremos hacer uso del sentido arácnido para poder sortear algunos objetos que caen desde la parte superior, pero ojo, no todos. Eso sí, a Spider-Man no le hacía falta usar el sentido arácnido para saber cuál de los enemigos le esperaba al final de cada fase, ya que ellos mismos se encargaban de llamarle antes de comenzar cada una de ellas, en esas conversaciones por radio que podíamos ver antes de empezar a jugar cada nivel, dignas del codec de Metal Gear Solid (y no por su calidad)

Al final, este cartucho de Rare para Game Boy, que ya tiene más de 25 años a sus espaldas y no era un juego fácil para el público al que iba destinado. También es cierto que paso un poco desapercibido en su momento, pero siendo uno de los primeros cartucho de la portátil, cuando aún no se la conocía en profundidad, presentaba un apartado gráfico más que correcto y una suavidad en el scroll digna de elogio. Tuve suerte de que mis padres me conocieran bien por aquel entonces y sabían de mi fanatismo por el trepa-muros, por ello llegó a mis manos este juego y también, por eso mismo guardo este grato recuerdo de él.

Hoy en día The Amazing Spider-Man no se hace tan cuesta arriba, es más, uno descubre que no era un juego tan difícil. Pero claro, desde aquel entonces, son muchos juegos los que han pasado por mis manos y ya no es lo mismo.

Seguro que después de leer esto pensarás que este cartucho es un buen juego, nada más fuera de la realidad. Pese a ser un juego de Rare, el cartucho es algo mediocre, pero para un niño de poco más de 10 años, con su primera portátil, era más que suficiente. Los recuerdos y el cariño que le tengo, me ha hecho escribir esto. Y seguro que he despertado curiosidad porque lo pruebes.

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