Star Wars VIII

Star Wars Los últimos Jedi: ostia a los fanáticos y esperanza a los fans

Star Wars Los últimos Jedi ofrece entretenimiento de primer nivel, escenas para el recuerdo y todo lo que el fan de La guerra de las galaxias querría.

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Star Wars VIII Poster

Título original: Star Wars: The Last Jedi

Año: 2017

Duración: 150 min.

Dirigida por: Rian Johnson (Looper (2012), Los hermanos Bloom (2008))

Continuación del Episodio VII tan digna, como rompedora

El texto puede contener algunos spoilers**

La nueva película de Star Wars, o como me gusta llamarla a mi “La guerra de las galaxias”, ha llegado cargada de polémica, al igual que ocurrió con el Episodio VII. Se trata de esos largometrajes que dividen por completo a los fans, que no tanto a la crítica, y nos podemos encontrar dos bandos bien diferenciados: los que les ha parecido increíble y los que les ha parecido una basura. Un servidor se encuentra en el primer grupo.

Está claro que Los últimos Jedi, el octavo episodio de la saga principal, llega para romper con todo. Quiere dejar a un lado lo antiguo, con varias referencias a ello durante los extensos, y algo largos 150 minutos, y además quiere traer cosas nuevas a la saga, con nuevos enfoques que no se había visto de la misma forma o no tan desarrollados. Ya desde los primeros minutos después del prólogo de introducción, cuando Luke recibe el sable láser de Rey, escena que nos dejó con ganas de más en la anterior película, y lo lanza a la mierda, denota que la historia no va ser lo que esperábamos nadie; eso a mi me convence por completo.

He leído muchas críticas clamando al cielo, algunas bastante estúpidas sinceramente, destacando ciertos puntos de supuesto “no-realismo” que les ha sacado de la película. Y yo me pregunto ¿Qué creen que es Star Wars? Porque esto es cine de aventuras con toques de ciencia ficción, no la nueva película de Nolan de ciencia-ficción. Star Wars jamás ha ofrecido realismo, ni escenas verosímiles, porque es cine de evasión, muy bien hecho, pero cine de evasión. El Episodio VIII continua esa senda, pero llevándola más allá y sin desmerecer al resto de entregas.

Quiero aclarar que me gustó algo más el Episodio VII, me llegó más adentro en mi corazoncito fan de Star Wars, pero esta nueva película me ha sorprendido para bien. En ella encontramos las batallas de naves mejor rodadas de toda la saga principal, con algunas escenas de un gusto exquisito, en las que todo se diferencia perfectamente y sabes en todo momento dónde están los protagonistas.

Por otro lado, la secuencia del combate de Kylo Ren y Rey está rodada con un gusto cinéfilo de un nivel sobresaliente, que pocas veces se ve hoy en día en el cine de acción tan caótico y aburrido. Además Kylo Ren es uno de los personajes más interesantes de esta nueva trilogía, y uno de los mejores, sino el mejor, villano que ha tenido la saga. A destacar la escena en la que rompe su casco contra una pared, después de discutir con Snoke. Adam Driver es Kylo Ren, y Kylo Ren es Adam Driver. Una actuación soberbia y un personaje que se queda con los mejores momentos de esta entrega.

No he hablado del humor de la cinta, el cual creo que está introducido con mucho acierto, en los momentos precisos, y no rompe en ningún momento la acción. Algo que en La liga de la Justicia destrozaba la película y los personajes por completo, aquí está realizado con un gusto exquisito. Reconozco que me reí muchísimo con el momento “Esa nave parece una plancha ¡Coño es una plancha!” Magistral.

Pero no todo es tan bueno en este Episodio VIII y uno de sus puntos más negativos es la duración de la película, algo alargada en exceso. Es cierto que puede ser una película de cuatro actos, en vez de los tres que suelen ser habituales, pero todas las escenas del planeta de los “chocobos” y el casino, pese a tener su contexto en la historia, son demasiado extensas y te sacan totalmente de la trama. El personaje de Benicio del Toro sin duda es el peor de toda la película y da la sensación de pasar por el rodaje para hacer sus escenas, sin gracia y sin ganas.

Por suerte la recta final es apoteósica, con escenas sacadas de los mejores Western, y un Mark Hamill como Luke Skywalker asombroso, llevándose consigo quizás las escenas más “de dar palmas con las orejas” de toda la película. Junto a Kylo Ren son los dos mejores personajes del Episodio VIII, sin desmerecer a Rey, un personaje imprescindible y muy necesario, pero no tiene tanto protagonismo como en el Episodio VII. Al final son tres los protagonistas de esta película, con un desarrollo mucho más potente que en el Episodio VII y que puede llevarnos a un gran final en la próxima cinta.

Aunque si tengo que quedarme con una sola escena, una sola en concreto, me quedo con el encuentro de Luke y Leia: preciosa y emotiva despedida de Carrie Fisher. Si eres fan, o a poco que te guste Star War, no te pierda por nada del mundo Star Wars: Los últimos Jedi. Un servidor está contando los días que quedan para el Episodio IX, y deseando que se lance en Blu-Ray el Episodio VIII para volver a verla las veces que hagan falta.

¡Qué la fuerza os acompañe! Y no dejeis que el lado oscuro de la crítica os lleve.

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