¿Mató el FPS a la estrella del RPG?

Los videojuegos, como cualquier otra expresión artística (si consideráis, como yo, a los videojuegos como un arte, claro está), cuenta, ha contado y contará con defensores y detractores. Dentro del propio arte videojueguero, si podemos adjetivarlo así, habrá, exactamente, las mismas vertientes defensivas y atacantes de los diversos géneros. Con la duda que da título al post quiero reflejar lo que para mí ha sido un devenir de los últimos años, sin querer calificarlo como bueno o malo, sino, simplemente, expresar mi opinión acerca de todo ello.

Mi relación con los juegos de rol, conocidos como RPG, nació, realmente, con el Final Fantasy VII (Squaresoft, 1997). Me pilló en una época buena, con trece o catorce años, cuando buscaba algunos nuevos retos en mi obsoleta Mega Drive (y la 32x… sí, me vendieron la moto…), cuando empecé a escuchar en los recreos del instituto acerca de la epopeya que se venía desde el lejano oriente. Cuando aquel cumpleaños llegó a mis manos junto con la PlayStation, no tardé mucho en ponerme a jugar, abriéndose ante mí un mundo de casi infinitas posibilidades (para la época, claro). El carisma (o ausencia de) de Cloud, la brutalidad de Barret, la oscuridad de Vincent o las locuras de Cid me calaron muy hondo, tras lo cual me aficioné, y bastante, a los juegos de rol. Por mis manos pasaron Wild Arms (Media Vision, 1998), Alundra (Matrix Software, 1998) las sucesivas entregas de Final Fantasy y alguno que, sin ser de rol, llevaba cierta evolución en el personaje que me recordaba, quizás por compartir desarrolladora, a mi primer juego de rol. Se trataba del Parasite Eve 2 (Square EA, 2000) ¿A que vienen estas historias de abuelo cebolleta? Pues es bien sencillo. Decidme cuantos juegos de rol, realmente buenos, han salido en los últimos años en el mercado de los videojuegos de consola. En PC, por suerte, hemos podido disfrutar desde hace ocho años del archiconocido World of Warcraft (Blizzard Entertainment, 2005) (ex aequo con otros como Lineage, Guild Wars…), de Diablo (Blizzard North, 1997) o de The Witcher pero… ¿y en consola?. Así, a bote pronto, me vienen tres que yo recuerde, todos de Wii: Pandora’s Tower (Ganbarion, 2012), Xenoblade Chronicles (Monolith Soft, 2011) y The Last Story (Mistwalker y AQ Interactive, 2012) Ciertamente pocos. En PS3 y en 360, salvo la adaptación de The Witcher (CD Projekt, 2012) y la saga Mass Effect (Bioware, 2007 – 2012) (considerándola como rol y no como aventura gráfica), poco más recuerdo ahora mismo (Claro que ahora en los comentarios me demostraréis cuan equivocado estoy y me veré obligado a borrar el artículo por zote :))

 Sin embargo, en todo este tiempo, ¿cuantos FPS recordáis?. Las sucesivas entregas de Call of Duty desde World at War hasta el novísimo Black Ops 2, las diferentes partes de Medal of Honor, Bioshock (2K Boston, 2008) Halo (Bungie Studios, 2002) Duke Nukem (por considerarlo juego)… la leche, si es que solo falta que vuelvan Quake y Doom (que oye, como dicen en mi tierra, ajolás). Y esto entre los más conocidos. Luego hay FPS que por falta de nombre o de calidad ni siquiera me vienen a la cabeza.

 Evidentemente, detrás de todo esto hay, como no podría ser de otra forma, una motivación económica. Dios me libre de criticarlo porque, detrás de cada empresa, hay unos objetivos económicos que deben ser cumplidos para, por lo menos, mantener puestos de trabajo (que no es poco en los tiempos que corren); no obstante, a pesar de que los modos campaña de, por ejemplo, los Call of Duty, estén currados en cuanto a historia, si es verdad que si el juego vende tanto es, principalmente, por su modo online.

 Sin embargo, si que echo en falta por parte de algunas desarrolladora la creación de historias como antaño, historias que nos hicieran pasar tardes enteras delante de una televisión pensando como resolver un puzzle, que pociones llevar a una batalla contra un boss determinado, que estrategia usar, zonas donde levelear o farmear para mejorar nuestras habilidades y hechizos. En definitiva que, estas compañías dediquen algo del dinero que ganan a crear juegos que, sin duda, son los que pasan a la historia de este incipiente arte.

 Y no quiero que entendáis esto como una crítica a los FPS, ni mucho menos. Disfruto mucho jugándome un CoD entre amigos; pero si que echo en falta algo de creatividad. Tampoco querría que esto se convirtiera en una batalla de extremos, FPS vs RPG, Plataformas vs. Deportivos, Hardcore vs. Casual… no es mi intención. Mi único objetivo con este artículo era plantearme (y plantearos, que vuestras opiniones enriquecen, sin duda) porqué causas, razones, motivos o circunstancias las desarrolladoras no sacan los RPG como antaño.

 Quizás no lo veáis como yo, y esto no sea más que la absurda reflexión de un nostálgico que lleva impresa en la frente, en comic sans, el refrán de “Cualquier tiempo pasado fue mejor”.

 Muchas gracias por leer. Muchos saludos

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