DMC Devil May Cry, chulería demoniaca

DMC_DEVILMAYCRY_ANALISIS_PS3_DDuJ

Seguimos con la moda de los reinicios en el mundo de los videojuegos, en esta ocasión ha sido la desarrolladora británica Ninja Theory la encargada de dar un nuevo aspecto a una de las franquicias estrella de Capcom, DMC Devil May Cry (id.; Ninja Theory, 2013). Más allá del cambio de look de personajes hay que dar un boto de confianza a nuevas propuestas, más si tenemos en cuenta el trabajo previo de la desarrolladora con títulos, que sin ser perfectos, bien son un buen ejemplo de entretenimiento.

Vuelve una historia ya conocida por todos, pero que está vez se adapta a tiempos y modas más contemporáneos. Dante es un joven sin muchas aspiraciones en la vida, se dedica a ir a la discoteca y a follar para pasar el tiempo, hasta que conoce a una misteriosa chica llamada Kat que le mostrará la realidad oculta tras el mundo que conocemos. Dicha realidad es conocida como el “limbo”, lugar donde transcurre la mayor parte del juego, dominada por el demonio Mundus. La narración es sencilla, algo simple, pero a la vez eficaz y correcta. Cuenta con unas interesantes cinemáticas entre capítulos que nos sitúan en la acción. Destaca una de ellas en la que se muestra los orígenes de nuestro protagonista a través de los graffitis de una calle, algo que me pareció bastante original y acorde al nuevo tono de la franquicia. Aunque el juego empieza fuerte tiene un pequeño bajón a mitad del segundo acto, del que se recupera poco a poco hasta un buen final que puede resultar algo predecible. La personalidad de Dante es igual de chula, flipada y gamberra que antaño, y aunque parezca un niñato, al final simpatizas con él. Otros personajes como Kat y Vergil, entre otros, están bien desarrollados aportando fuerza y consistencia a la trama. Mencionar el punto de vista que se da de la economía, los medios y la publicidad en la sociedad, muy acorde a lo que vivimos día a día y que me hizo mucha gracia.

DMC_DEVILMAYCRY_ANALISIS_PS3_1_DDuJ

La acción es la clásica de un hack and slash, directa, frenética y en muchas ocasiones espectacular. La novedad la encontramos en el toque de plataformas que aporta el estudio británico, un aire fresco a la saga que le sienta de lujo. Este aspecto no solo se basa en saltar de un punto a otro, contamos con dos elementos que nos permitirán atraer tanto objetos y enemigos, como engancharnos nosotros a ellos siendo Dante el que se desplaza. A través de una serie de flashbacks, en los que nuestro protagonista viaja a un mundo onírico, aprenderemos a manejar dicha habilidad con soltura.

Para avanzar en la historia disponemos de multitud de armas como la espada Rebellion, las pistolas Ebony & Ivory, el hacha Arbiter y la guadaña Osiris ente otras. Con semejante arsenal sembraremos el caos entre los demonios, los cuales nos llenarán de esferas de distintos colores. Algunas dan vida, experiencia y dinero, que podemos canjear en los puntos que están repartidos por los niveles. Aquí desbloquearemos nuevas habilidades de combate y podemos comprar estrellas de vida o magia para poder usar en cualquier momento. Una vez que contamos con un buen número de habilidades y armas podemos realizar increíbles coreografías encadenando un combo tras otro, alternando las armas en todo momento y pasando del ataque terrestre al aéreo sin apenas pestañear. A pesar de ello no es fácil hacer las combinaciones a la primera y serán necesarias unas horas para dominar el sistema de ataque. Destacar la habilidad de suspensión demoniaca en la que todo a nuestro alrededor se vuelve rojo y blanco, dejando a nuestros enemigos suspendidos en el aire e indefensos. Mencionar los combates con los jefes finales, que aunque escasos, me han parecido muy entretenidos y divertidos.

No todo es acción y plataformas, el título cuenta con una gran cantidad de misiones secundarias que nos invitan a la exploración. Encontrar almas perdidas y llaves, para abrir unas puertas que nos trasladan a una pequeña área de combate en la que cumplir un objetivo, no aportan nada nuevo a la trama pero sí que alargan la experiencia notablemente.

DMC_DEVILMAYCRY_ANALISIS_PS3_2_DDuJ

El motor gráfico utilizado es el Unreal Engine 3, lo que garantiza un buen nivel técnico y que en esta ocasión aporta unos gráficos sólidos pero nada que no hayamos visto ya. Los efectos de los combos, las físicas y la iluminación cumplen con su cometido. Sin embargo, lo mejor de este DMC es su excepcional y maravilloso diseño artístico, dotan al título de una ambientación y carácter sublimes. Los niveles combinan una paleta de colores muy vivos, en ocasiones pastel, con otros más fríos creando una atmósfera única. Todo esto en el limbo puesto que la realidad se representa en tonos más grises, tal vez, mostrando la tristeza de la misma. Me gustan mucho los detalles como letras gigantes en el escenario que incitan a matarnos, pareciendo una viñeta de cómic, o los mensajes reales que se esconden tras la publicidad persuasiva de puestos de perritos y garitos. El diseño de niveles es variado y original, pantallas como la discoteca o la fábrica me han encantado. El diseño de Dante es muy bueno, dotado de sólidas animaciones y alejado de esa especie de yonki emo que vimos en la presentación del juego. Los variados enemigos tienen un aspecto bizarro y realmente demoniaco, alcanzando su máximo esplendor en los jefes finales. En cambio, la cámara no está del todo pulida dejando a Dante a merced del golpe enemigo en más de una ocasión. Tampoco es que sea una tortura pero sí que me ha molestado en algún combate.

Otro aspecto sobresaliente es la música de la mano de Noisia, parte ambiental, y de Combichrist, que cambia su industrial electrónico habitual por temas más metaleros, pesados y feroces, creando bailes demoniacos perfectos para Dante. Los efectos de sonido están bien y el doblaje es notable. Una pena que en raras ocasiones se produzca fallos de desincronización.

DMC_DEVILMAYCRY_ANALISIS_PS3_3_DDuJ

A pesar de ser un título con algunos fallos, Ninja Theory ha realizado un gran trabajo aportando su visión a la franquicia, creando un juego muy notable y equilibrado. Lo mejor es dejarse de prejuicios y comparaciones, entonces DMC te sumerge en un mundo divertido, frenético y adictivo.

Compartir: