Quantum Break, Remedy Entertainment no decepciona

Después de más de nueve horas de juego de Quantum Break, os traigo unas primeras impresiones con el nuevo título de Remedy Entertainment para Xbox One y Windows 10.

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Llevo casi diez horas dedicadas a Quantum Break (un primer contacto muy largo) el nuevo juego de Remedy Entertainment para Xbox One y Windows 10, y he completado cuatro actos de los cinco que ofrece el titulo. Por ello he decidido escribiros unas palabras antes de dedicarle un análisis de forma más global. Aunque os debo otros análisis antes de este: Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, Batman Arkham Knight y Rise of the Tomb Raider, así que tardará un poco en llegar y por ello este texto.

Quantum Break Xbox One
La composición de la imagen y fuentes de luz, es impresionante.

Como os decía, quiero contaros algunas cosas de Quantum Break antes de dedicarle un texto más completo,  y el motivo de ello es porque el nuevo juego de Remedy Entertainment está a la altura de las circunstancias e incluso por encima de lo esperado, al menos para un servidor. Mucho se ha hablado de Quantum Break y casi todo para decir cosas no tan buenas del juego. Incluso un servidor le dedicó un artículo a las falsas verdades que hemos ido recibiendo en los últimos meses de su desarrollo, las cuales sigo manteniendo. Pero hoy no voy a decir nada malo del título, porque después de diez horas dedicadas sólo tengo buenas palabras para él.

Cuando uno se enfrenta a Quantum Break, con Alan Wake como trasfondo, espera mucho de una compañía como Remedy. Las expectativas con su nuevo proyecto eran muy altas y además de esperar un producto muy cuidado, esperas también encontrar una historia que te enganche y atraiga como lo hizo Alan Wake en su día. Deciros qué vais a encontrar las dos cosas en Quantum Break.

El juego se divide en cinco actos, cada uno de ellos dividido en varias partes y al finalizar cada acto podremos ver uno de los cuatro episodios de la serie Quantum Break. Esta se verá afectada por una decisión que tomemos antes de cada episodio y el juego se verá afectado después de ese episodio de “acción real” por esa misma decisión. Aún tengo que comprobar cómo afecta en realidad las decisiones que he ido tomando, las tengo apuntadas en una hoja de papel, para dar una segunda vuelta y elegir justo lo contrario. Pero me hago la idea de que algunos personajes puede que no aparezcan en la historia si tomo otras decisiones. Lo que está claro es que el sólo tiene un final, al menos es lo que nos dijeron, porque los sucesos son lo que son y no se pueden cambiar (si has jugado al juego esto tendrá más sentido)

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Las cosas se ponen más difíciles con estos enemigos, aunque no mucho.

El nuevo juego de Remedy no es más que una evolución de sus ideas, las cuales ya se pudieron ver en Alan Wake, pero quizás está más potenciado en este juego. La compañía nos propone una nueva forma de narrar en un videojuego, mezclado con una serie de “acción real”, y que todo en conjunto se vea como un único producto o una única historia.  Tengo que deciros que lo consigue con creces, y esa mezcla funciona de forma muy convincente, mucho mejor de lo que esperaba. A poco que te involucres con los personajes, leas los documentos que irás encontrando si exploras un poco, la historia y la forma tan particular de narrar la misma te enganchará por completo y querrás siempre jugar el siguiente acto para ver por donde continua todo. Más si te adornan el final de cada acto con un temazo, marca de la casa.  Es cierto que algunas cosas las puedes intuir y son algo previsibles, pero otras en cambio te sorprenderán y mucho.

Si a todo esto le sumas un apartado gráfico mayúsculo, sin duda de lo mejor de la consola de Microsoft, y un apartado sonoro de otro planeta, en serio Remedy tiene una forma de tratar el sonido única y muy por encima de la media, se convierte en un juego que debes jugar sí o sí. Olvidaros de la resolución, Quantum Break no decepciona a nivel técnico, es más, sorprende lo que han sido capaces de hacer. Este vídeo que os dejo a continuación deja claro que el juego es una obra de ingeniería, que funciona de forma muy personal y especial, con un motor propio desarrollado para el mismo y que ofrece cosas que no habéis visto en otros juegos.

Aunque Remedy ha optado quizás por aumentar el componente de exploración en Quantum Break, sobre todo respecto a Alan Wake, los tiroteos son marca de la casa. He leído que hay poca acción en el juego, que se echan en falta más tiroteos (justo lo contrario que se decía en Alan Wake). Para un servidor, en lo que llevo disfrutando con el título, creo que están muy bien medidos. Todos ellos son justificables y no están porque sí, como sucede en la gran mayoría de juegos; por no decir todos. Al final los tiroteos tienen un porqué dentro de la propia historia y son un autentico regalo. En vez de llegar a cansar, como ocurre en muchos juegos, estás deseando que ocurran y encima  son divertidos a rabiar.

Quantum Break opta por dejar en un segundo plano las coberturas, que sólo sirven para recuperar vida, recargar y pensar cuál va a ser tu próximo movimiento. Son automáticas sí, y tiene todo el sentido del mundo que sea así. No concibo un Quantum Break con las coberturas que ya todos conocemos, porque el juego no invita a que estés parado o quieto. Todo lo contrario, el tiempo es oro (como dicen en varias ocasiones en el propio título) y Remedy quiere que no dejes de moverte nunca. Esto queda patente en los poderes de los que podemos hacer uso y de los cuales, la gran mayoría, detienen el tiempo o lo desacelera. Creerme que usareis las coberturas en muy pocas ocasiones y que serán totalmente útiles muchas veces, ya que no será necesario acercarse a un objeto o parte de el escenario, simplemente pasando por detrás el personaje se agachará para escarpar de las balas, mientras no dejamos de movernos. Me parece una decisión de diseño muy acertada y que le da una personalidad única al juego, que es lo que realmente Remedy quiere ofrecernos.

Quantum Break Xbox One
Mi cara al leer algunos “análisis”: ejemplo 1 y ejemplo 2

Al final los tiroteos se convierten en una serie de movimientos estratégicos (tengo que probar la dificultad más alta) en los que iremos de un enemigo a otro, calculando cual va a ser nuestro próximo movimiento, como si fuéramos el propio superhéroe Flash armado con una metralleta. La combinación de estos poderes queda a elección nuestra y creerme que disfrutareis como niños con ellos, con una sensación de fluidez como pocas veces se ha visto. Sin entrar en spoilers o destrozar alguna cosa del juego, no siempre será igual de fácil.

Quantum Break es un juego imprescindible para todos aquellos amantes de las buenas historias y no decepcionará a los que disfrutaron de Alan Wake. No sé si estará por encima de este, aunque tampoco me hace falta que lo esté, porque el juego se disfruta por sí mismo como lo que es,  una nueva IP de Remedy, de la que espero que no sea su última entrega. Ahora queda enfrentarme a la recta final, con el último acto y ya os contaré que tal.

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