Análisis de Final Fantasy XV: un juego cargado de ambición y valentía

Final Fantasy XV es un juego valiente y ambicioso, con aristas en varios aspectos, pero siendo un soplo de aire fresco en el género JRPG.

Hace más de seis meses que finalicé la historia principal de Final Fantasy XV y lo mismo desde las primeras impresiones que dedique al juego por aquí.  Pero desde entonces no he dejado de dedicarle tiempo, volviendo al mundo de Eos una y otra vez, porque aún sigue creciendo con nuevo contenido que van añadiendo mes a mes.

Jugando al último DLC de Prompto, y pensando en hacer un análisis del mismo, me he dado cuenta de que no le había dedicado un texto de análisis ni a Final Fantasy XV, ni al DLC de Gladio. Es por ello que voy a ponerle remedio, y vamos a empezar por donde hay que comenzar, por el análisis de Final Fantasy XV. Ya tengo el juego bien macerado en mi cabeza y después de haberle dedicado más de 150 horas a todo el contenido lanzado hasta el momento, creo que puedo ser capaz de explicaros que me ha parecido esta obra de Square-Enix.

Un Final Fantasy rompedor y valiente

No cabe duda que Final Fantasy XV llegó para crear polémica. Su propio desarrollo así lo propiciaba, lleno de altibajos, cambios de nombre y casi diez años de espera para los fans, desde su anuncio oficial. Pero el hype que había levantado era tan grande como la ambición de Square-Enix con este título, el cual llegó acompañado de una serie de animación, juegos para dispositivos móviles y una película CGI de gran calidad técnica; pocas veces vista a ese nivel. Además de ser la mejor de la franquicia, para mí.

Final Fantasy XV
La figura de Regis (Padre de Noctis) queda relegada a la película Kingsglaive: Final Fantasy XV, donde él es el protagonista, y la cual forma parte de este universo creado por Square-Enix. 

Un servidor esperaba casi con desesperación poder ponerle las manos encima, sobre todo después de pasar por varias demostraciones de lo que podría llegar a ser el título y haber leído mucho del mismo desde que se anunció con el nombre de Final Fantasy XV (antes Final Fantasy Versus XIII)

Después de más de 45 horas, que es lo que me duró completar la historia aproximadamente (no recuerdo exactamente cuantas horas fueron ahora mismo) y más por ganas de ver el final que por llegar al final del mismo, ojalá hubiera sido eterno, tengo que decir que el juego me parece y me pareció sobresaliente. Es más, entra dentro de mis cinco Final Fantasy favoritos y va escalando puestos según van pasando los días y recuerdo mis experiencias vividas junto a él.

Pero más que por sus virtudes, que las tiene, me fascina su ambición, por intentar ser algo totalmente diferente dentro del encorsetado género del JRPG. Porque está hecho con pasión y amor, algo que se nota en todo momento. Y porque su ambición desmesurada le ha llevado a cometer errores graves, pero eclipsados por sus grandes aciertos y el enorme corazón que se presiente que hay detrás de este desarrollo tan longevo.

Además han dado lo que prometieron: emoción y sentimientos. Desde que presentaron el trailer de Dawn, uno de los mejores de toda la promoción, me convencieron que ese era el camino que estaban siguiendo, y así ha sido una vez lo he podido finalizar. Final Fantasy XV narra el camino de Noctis, de cómo acepta lo que es, lo que debe ser, y sus consecuencias; todo ello acompañado de sus tres amigos.

Probablemente esta entrega tenga uno de los mejores finales que recuerdo, sinceramente, sobre todo uno de los mejores de los últimos años en el mundo videojueguil, sino el mejor. Los minutos finales de Final Fantasy XV son dignos de admiración, a la vez de un homenaje a la saga como pocas veces se ha visto.

Poder escuchar melodías de la saga en el Regalia, es un regalo.

Un diamante al que le falta pulirse

Pero no os voy a mentir, Final Fantasy XV tiene fallos. Algunos se ven a simple vista, en las primeras partidas, y otros después de varios meses después de finalizarlo y dedicarle una gran cantidad de horas al tan nombrado por muchos “Endgame”.

Los recortes de los DLC me dolieron, sobre todo ahora que he jugado al episodio de Prompto. La historia no está mal contada, como tanto se proclama por ahí, pero podía estar mucho mejor explicada a poco que se realizarán algunos cambios. Además el título da información si la buscas y te comprometes con él, dado que su forma de narrar es totalmente diferente a todo lo que habíamos visto hasta ahora en la saga y es necesario que el jugador ponga de su parte para conocerla al detalle. Es un viaje, de nosotros depende dejarnos llevar o no formar parte de él.

Final Fantasy XV
El Regalia, además de ser el transporte por carretera, es el punto de reunión del grupo y donde se desarrollarán conversaciones que tienen que ver con la trama. Una nueva forma de narrar, que le sienta genial.

El mundo de Eos es apoteósico, se nota magnificencia desde todos los rincones del mapeado, llegando a imponer en algunos momentos, pero podía haber dado mucho más de sí. Las misiones secundarias son bastante anodinas. Aunque es sorprendente que nunca aburren, dado que el título presenta mecánicas muy divertidas y siempre tienes ganas de jugar, pese a que las misiones secundarias son simples, muy simples. Podían haber añadido alguna ciudad más como Lestallum, que falta le hace. Además de aprovechar muchísimo más Altissia, ciudad que impone y sorprende en un primer momento, pero que al explorar descubres que está desaprovechada. Si te fijas en el total del mapeado que se puede explorar, viendo el propio mapa, ves que hay muchas zonas inaccesibles; quizás demasiadas. (seguramente veamos más de Altissia en el DLC de Ignis)

Los personajes secundarios están ahí, pero son más secundarios que nunca y podrían haberse aprovechado mucho más. Por no hablar de personajes importantes, que sólo tienen presencia en alguna FMV y un texto esporádico, el cual quizás puedas dejar pasar sin darte cuenta. Aunque esto tiene un porqué, debido a que el juego se centra en Noctis y su viaje, tal y como él lo viviría, y nosotros le acompañamos durante todo ese trayecto. Vemos todo desde su punto de vista, y dentro de la propia fantasía del mundo creado, está tratado con bastante realismo. Nosotros somos Noctis y el juego pretende que sintamos lo mismo que él. Parte de esta afirmación queda patente en el polémico capítulo 13.

Pero después te encuentras con unos personajes protagonistas bien definidos; me refiero al los cuatro amigos. Con conversaciones entre ellos que fluyen, como si fueran tus propios colegas. Detalles como platos de comida fotorealistas, Prompto realizando fotografías durante el juego, mejorando incluso, momentos apoteósicos en grandes enfrentamientos, una banda sonora que da miedo de lo bien realizada que está (gracias Yoko Shimomura) y un mundo abierto que invita a explorarlo hasta el último rincón. Todo fluye de forma dinámica y casi sin darte cuenta estás dentro de Eos y te sientes parte del mismo. Pocos juegos consiguen esto, al menos conmigo.

Final Fantasy XV
¿Habeis subido al Faro? No te obliga a hacerlo, pero si subes tendrás algunas de las mejores vistas. Como esto, muchas otras cosas, potenciando siempre la exploración.

Pero cuando llega el momento de realidad o el punto de inflexión en la historia, que sucede a partir del capítulo 9, descubres que te preocupa lo que les pase a los protagonistas; incluso más de lo que imaginabas. Tu objetivo hasta ese momento había sido claro, pero ahora todo es diferente, para todos. A partir de este momento todo avanza de forma apresurada, o así lo parece, ya que te han dejado encariñarte con ellos desde el principio el tiempo que necesitarás, y no quieres dejarles, ni separarte, ni llegar al final de esta historia. Este sistema en forma de embudo creo que funciona de maravilla, pero quizás una recta final algo más contenida o con alguna pausa más, habría estado mucho mejor.

Pero mis sensaciones jugando con este grupo de amigos es algo que no sentía desde hacía mucho tiempo y es por ello que de vez en cuando vuelvo al juego, gracias a los añadidos que han ido incorporando. Necesito pasar más tiempo con Noctis, Prompto, Ignis y Gladiolus, porque parecen personajes vivos y necesitas más aventuras junto a ellos. Eso no es algo que pueda decir de todos los juegos que han pasado por mis manos, sobre todo en los últimos años, y es lo que hace grande a Final Fantasy XV, convirtiéndolo en uno de mis preferidos de la saga.

Como demanda el mensaje inicial del equipo de desarrollo antes de llegar al menú principal, es un gran Final Fantasy para acercarse a la saga, pero también un regalo y una carta de amor a los fans de la franquicia. Hecho con corazón y  con mucha alma, tanta, que en ocasiones se deja llevar por la emoción y comete errores; prácticamente como la vida misma, una experiencia que todo el mundo debería vivir.

Las invocaciones no siempre nos salvarán el culo, además de no pertenecernos, y ser un espectáculo mayúsculo.

Ahora solo hace falta dejarle crecer, como lleva haciendo desde su lanzamiento. Un juego que se recordará dentro de muchos años, o al menos yo lo recordaré siempre.

Sello de calidad DDuJ

Anotación | Final Fantasy XV fue el GOTY 2016 en DDuJ, elegido por vosotros.

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