Afilando la hoja oculta: Assassin’s Creed III

Calentando pulgares…

Señores, vayan preparando sus mandos, vayan calentando sus pulgares, porque se acerca Assassin’s Creed III. Esta vez no se trata de una entrega anual, como sucedió con Assassin’s Creed: Brotherhood (Ubi Soft, 2010) o Assassin’s Creed: Revelations (Ubi Soft, 2011) Esta vez, se trata de un juego con más de tres años de desarrollo a sus espaldas.

Personalmente, adoro la saga Assassin’s Creed, obviando la primera entrega (muy repetitiva). Una buena trama, una mecánica de juego pulida, personajes con un carácter bien marcado… Además, aprendemos sin darnos cuenta. Por ejemplo: vislumbramos una localización histórica, la oteamos desde lo alto de una atalaya y nos acercamos de salto en salto por los tejados. Nos suena haberla visto de pasada durante alguna clase de historia del arte. Seguro que estábamos mirando por la ventana.

El caso es que, al descubrir la localización, nos aparece un mensaje con un poco de historia sobre el edificio o lugar en cuestión. Y nos ponemos a aprender. Nos ponemos a vivir la historia. Hay pocos juegos que consigan sumergirnos así, y ni siquiera nos damos cuenta de que estamos siendo educados.

Ezio, un crack del Bandurria Hero

Como se aclara al comienzo de cada juego, éste ha sido desarrollado por una mezcla de razas y culturas, por lo que el resultado no es ni racista ni sesgado. Es una creación intercultural. El buen rollo que llevan en Ubisoft se plasma en el juego a través de esos diálogos, personajes y situaciones hilarantes (véase la dolce vita de Ezio al comienzo de Assassin’s Creed II (Ubi Soft, 2009) o su momento estelar como juglar en Revelations, sin olvidarnos de Shaun Hastings, un cachondo mental).

El Animus sube de nivel: atención al mínimo detalle

El ser humano es muy curioso y esta serie sacia esa necesidad. Assassin’s Creed III no iba a ser menos. Y en esta ocasión nos sitúa en el mismo centro de la Revolución estadounidense. La historia tiene lugar a lo largo de más de 30 años, antes, durante y después de la revolución. Para reflejar bien esta etapa (de 1753 a 1783), el equipo de desarrollo ha contado con los mejores expertos.

 Han colaborado historiadores de guerra en el proyecto para dar su visión experta. Soldados y expertos en armamento han participado para conferir realidad al manejo de bayonetas, mosquetones, espadas, hachas y demás arsenal. Fusileros de la Royal Welsh se han prestado para recrear las formaciones británicas. Tenientes y capitanes de la Marina de los Estados Unidos han contribuido con su visión de la dura batalla. Así, los diseñadores y animadores lo han tenido relativamente fácil para plasmar la historia en videojuego.

La Frontera, un lugar donde perdernos

Por si esto fuera poco, el equipo cuenta entre sus filas con un historiador, Maxime Durand, que junto a Peter Mancall y otros historiadores, han recreado con exactitud ese período. Asimismo, se han obtenido mapas exactos de Boston y Nueva York y se han reproducido a escala 1:3 todas las calles, avenidas y recodos de ambas ciudades. Atención al detalle.

Otra zona explorable será La Frontera, que tendrá un tamaño mayor al mapeado total de la Roma de La Hermandad. En ella podremos dar rienda suelta a nuestro instinto cazador, derribando a una veintena de bestias diferentes (desde bonitos conejitos hasta temerosos osos). Si realizamos cazas sigilosas se nos bonificará con misiones extra y alguna que otra recompensa.

Alex Hutchinson, el director creativo de este Assassin’s, nos cuenta que el total de miembros colaborando en la creación del videojuego asciende a varios cientos de personas repartidas en cinco estudios de todo el mundo. Y cada uno se especializa en un aspecto concreto del juego.

Connor: el nuevo asesino

Assassin’s Creed III nos ofrece 30 horas de juego y dos horas y media de cinemáticas, en las que defenderemos la libertad y la justicia a base de tomahawk. Nuestro protagonista es Connor, mitad europeo, mitad nativo americano. Sus colegas indios lo conocen como Ratonhakéton, su nombre mohicano. Cuando fuma en pipa y se relaja en su tribu, habla Kanien’kehá, la lengua mohicana. Cuando tiene que rellenar impresos o matar, recurre al inglés.

Es capaz de trepar árboles y de ascender por rampas, edificios, riscos, barcos, espaldas peludas de oso y lo que se le ponga por delante. Puede cazar like a sir. Le encanta atajar por los interiores de los edificios para escapar de sus perseguidores. Si hay alguna moza en cueros, intenta no mirar. Es todo un caballero.

Su sentido de la libertad y la justicia se intensificó cuando los colonos del nuevo mundo destruyeron su tribu. De ahí que su nombre mohicano signifique “vida rasgada” y que quisiera dar una lección a aquéllos que arruinaron su vida, uniéndose a la Orden de los Asesinos en 1770.

Connor, el nuevo héroe

Noah Watts es el encargado de dar la voz a nuestro protagonista. Sin embargo, Noah no sabe mohicano, así que el equipo dispone de la ayuda de su propio consultor lingüístico y cultural, Akwiratékha Martin. Sin duda, han hecho todo lo posible por plasmar la cultura y la lengua mohicana de forma rigurosa y con todo lujo de detalles, y esto sólo habla bien de ellos.

Según el equipo, Connor dispone de más de 100 animaciones nuevas, por lo que puede ser el personaje en tercera persona con más movimientos jamás creado.  Siempre dispone de un arma en cada mano, un tomahawk y la cuchilla oculta, que puede desprenderse del mecanismo y emplearse como un cuchillo. En cuanto a armas a distancia, dispone de pistolas, arco con carcaj y dardo con cuerda (por lo que hemos podido ver hasta ahora). Según lo describe Steven Masters, el diseñador jefe, Connor es “una máquina de matar. Un ninja en un tanque, con un Lobezno dentro”. Los británicos no tenían nada que hacer contra esta bestia parda.

Miles de novedades

En esta entrega podremos llevar barcos. Ahora bien, queridos grumetes, esto no son góndolas. Aquí hablamos de barcos, gigantes, pesados, con cien cañones por banda. Hace falta el carnet de mercancías peligrosas, como mínimo.

Navegar nuestra propia embarcación resulta una experiencia fluida. Por no hablar de hundir barcos, un logro más que gratificante. Tenemos tres tipos de disparos. Para hundir a nuestros enemigos, utilizamos proyectiles redondos y macizos. Si queremos trastocarle el velamen, utilizamos proyectiles con cadena. Si queremos rasguñar, herir o matar a la tripulación, empleamos metralla.

El mar por donde navegamos puede estar calmo, pero también puedes encontrarte enfrascado en un épico combate naval a gran escala rodeado de olas descomunales en menos que canta un juglar. Estos cambios meteorológicos también se sucederán al mudar de estación. Los ríos se congelarán en invierno, por lo que serán practicables a pie, y la nieve nos llegará a la cintura, cosa que ralentizará a Connor y a sus enemigos.

La vida pirata es la vida mejor

Todo ello gracias al nuevo motor gráfico AnvilNext, desarrollado por Ubisoft, que dispone de sistema climatológico (pasamos de verano a invierno), nieve deformable y mejoras respecto al anterior motor. Además, soporta hasta dos mil personajes en pantalla.

Otra novedad del juego, es que los PNJ llevan una vida normal. Ya no deambulan juntos y en grupo para toda la eternidad. Ya no se sientan en un banco a esperar su muerte. Ahora interaccionarán entre sí, más allá de un: “¿Notas que faltan guardias en la ciudad?”.

Entre otros aspectos curiosos, podemos contaros que el juego dispone de su propio director de misiones, Philippe Bergeron. También, que han interrogado, grabado y torturado a corredores de parkour para que prestaran sus movimientos a las animaciones de escalada y demás cabriolas de Connor.

3.0 Ediciones. Elige una

Hablando de su formato físico, la versión más completa, la Freedom Edition, contendrá una figura de Connor de 24 cm y el juego vendrá en una caja especial metálica diseñada por Alex Ross, un libro de arte exclusivo de 60 páginas con dibujos y material extra, una misión exclusiva para el modo individual, contenido digital extra y dos litografías. El pack saldrá a la venta por 101,95€ para Xbox 360 y PS3. (Babas)

Una opción intermedia es la versión Join or Die, por 76,95€, que incluirá un medallón exclusivo de Asesinos, el cuaderno de notas del mismísimo George Washington, la misión especial Ghost of War y el paquete multijugador Sharpshooter.

Quien no disponga de un poder adquisitivo similar al de Lara Croft, puede adquirir la versión especial por 70,95€ para las consolas de sobremesa y 60,95€ para PC. (No, jugones, no hay versión con el juego y punto).

Estamos deseando tenerlo en nuestras manos para navegar con el Animus 3.0 por la etapa en la que se formó un país. Un país creado por hombres que se rebelaron contra un Imperio. Un Imperio que ayudaremos a derrocar. Un Assassin formará una nación. Por la libertad. Por la justicia. Por lo épico.

¡Ahorrad, ahorrad, jugones!

¡Ya falta muy poco, llega el 31 de octubre! ¡A jugar mientras, jugones!

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