Un día en Skyrim, por fin – Actualizado –

Cuando salió a la venta Skyrim, los blogs se empezaron a llenar de una especie de diarios, en los que el autor de la entrada narraba un día o unas horas en Skyrim. Es un juego tan amplio y lleno de posibilidades, que cada jugador lo vivirá de una manera e irá a un sitio u otro, porque es un mundo abierto, que puedes explorar a tu antojo y sin ataduras – a menos que encuentres un bicho que te mate de un golpe, que los hay y tengas que huir de esa zona, para volver más tarde, cuando seas más fuerte o tengas más nivel  –

Yo tenía ganas de escribir una entrada de ese tipo, pero como bien sabéis lo que os pasáis por aquí, no ha sido hasta la semana pasada cuando he podido hacerme con el, debido a la falta de stock que había y que muchos hemos sufrido. Ahora que tengo el juego y llevo algo más de cuatro horas jugadas – lo he dejado aparcado para terminar algún juego que tenía empezado y ponerme con Skyrim al 100% – creo que puedo escribiros un breve texto sobre unas horas en Skyrim, el cual podréis leer a continuación.

Vayamos con unas horas en Skyrim:

“Al cabo de tres días llegue a Carrera Blanca, donde un guardia me dijo que para entrar en la ciudad necesitaba una recomendación, sino mis pies se quedaban fuera, junto al resto del cuerpo. Pero para poder entrar opté por una respuesta contundente y de alza en Skyrim, dije que venía a informar sobre un ataque de un Dragón en Helgen. Así que el guardia me dijo que podía pasar y que informara al Jarl Blagruuf el Grande en la Cuenca del Dragón sobre lo sucedido. No tardé mucho en encontrar el lugar donde estaba Jarl Blagruuf, ya que yacía sobre una colina en Carrera Blanca y se podía divisar desde muchas partes de la ciudad. Así que decidí ir allí directamente e informar sobre lo sucedido con el Dragón en Helgen. Por el camino encontré con una integrante de un gremio llamado los compañeros, con los que ya había tenido contacto antes de entrar a Carrera Blanca en las afueras. Me informó de que existía Jorrvaskr, el cuartel general del Gremio de los compañeros en Carrera Blanca, donde tendría que hablar con el jefe para poder unirme a ellos, pero decidí pasar de ellos de momento y continuar hasta mi objetivo. De camino a la Cuenca del Dragón los soldados de Carrera Blanca se metían conmigo por llevar una armadura y espada de hierro, cosa que puse remedio en cuanto pude, comprando una armadura y espada de acero en una tienda de la ciudad. Con mi nueva adquisición en mi equipo personal, los elogios de los soldados no tardaron en llegar, ahora alababan que usara el material del acero para mi equipo y yo tan contento con ello.

La Cuenca del Dragón en Carrera Blanca

Al llegar a la Cuenca del Dragón se me abalanzó una bárbara con intenciones no muy buenas, preguntándome que hacia allí, a lo que yo contesté que venía a informar de un ataque de un Dragón, del que había huido. Mi respuesta llamo la atención de el Jarl, que estaba allí mismo, en el trono y me confesó que tenían miedo de que la ciudad fuera atacada por un Dragón, aunque tenían medios para poder contrarrestar el ataque y no sufrir muchas bajas. A lo largo de la conversación con él me dijo que hablara con Farengar, ya que era un entendido sobre dragones, además de Mago y podía informarme mejor sobre los Dragones. Para finalizar la conversación, el Jarl me invito a que acompañara a la bárbara – no recuerdo su nombre ahora – a investigar unas ruinas en la afueras de Carrera Blanca, ya que decían que había merodeando un Dragón por allí. Antes pase a ver a Farengar, el cual me pidió una especie de piedra del Dragón con la que podría investigar mejor los dragones. Por suerte yo ya tenía esa piedra, ya que la había conseguido antes de llegar aquí explorando un poco. Al entregársela me dijo que me pasara más tarde, para que le diera tiempo a estudiar la piedra y descubrir mas cosas sobre los Dragones.

Después de dejar a Farengar me enteré que a través del administrador de Carrera Blanca podía comprar una casa allí por 5.000 monedas, algo que aun no estaba a mi alcance en ese momento, pero que sin duda tendría en cuenta cuando consiguiera más dinero. Así que decidí ir a donde había quedado con la bárbara y acompañarla hasta unas ruinas a las afueras de Carrera Blanca. Era de noche y temía que me fuera más difícil matar a un supuesto Dragón en la oscuridad, si es que aparecía, pero me armé de valor y me dirigí hasta allí. El Dragón no tardo en aparecer, como confirmaban mis sospechas y las del resto del grupo. Por suerte había mejorado mi habilidad con el arco matando ciervos y bandidos en mi viaje, así que no me resultó muy difícil matar a mi primer Dragón, después de unos minutos disparando flechas contra él, aprovechando sus aterrizajes para poder acertar, ya que cuando el Dragón volaba me resultaba muy difícil acertarle.

Después de matar al Dragón, recibí su alma y mi primer grito de guerra, no sin antes el asombro del grupo de soldados que me había ayudado a matar al Dragón. Ellos comentaban que podría ser un Sangre de Dragón, aquellos que cazaban dragones y podían acabar con ellos, algo que me dejo alucinado y de lo que se quería aprovechar la bárbara, la cual me dijo que se alegraba de que estuviera allí.

El resto es otra historia…..”

Por Tiex

Hasta aquí unas horas en Skyrim. Como podéis ver, es como yo he vivido esos primeros momentos y como maté a mi primer Dragón, con una música de fondo increíble y con unos efectos de sonido que daban miedo. Me encanta el arco, lo uso bastante, ya que si te acercas a los enemigos de forma sigilosa y les disparas antes de que te vean, les haces el doble de daño y ayuda mucho antes de iniciar un combate. Es mi forma de combatir en Skyrim, además de usar la espada y magia cuando es necesario o cuando los enemigos se abalanzan sobre mi y no me queda más remedio. Cada uno tendrá una forma de luchar diferente y habrá hecho las cosas de otra forma a la mía, pero esa es la magia de Skyrim y lo que hace al juego único. Sin duda Skyrim me traerá muchas horas de diversión, pero antes quiero terminar un par de juegos que me interesa terminar, como la hermandad de Assassin´s Creed y The Last Story de Wii, que los tengo a medias y no quiero dejarlos colgados para empezar a jugar en serio a Skyrim.

Seguro que habrá alguna entrada más como esta, ya que dan ganas de narrar lo que te sucede en el juego. Me han pasado muchas más cosas a posteriori de esto, algunas muy curiosas matando ciervos jeje, pero ya os lo contaré mas adelante. Si tenéis la posibilidad de haceros con el no lo dudéis, porque no os arrepentiréis de jugar y os otorgará horas y horas de juego, como ningún otro.

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